Un año más el informe durex ha vuelto a contabilizar el número de coitos per cápita en cada uno de los países del mundo. Una inteligente estrategia comercial que no debería ser tomada en serio y, mucho menos, valorada como una forma de valorar la sexualidad.
Siguiendo mi símil entre la cocina y el erotismo este informe podría equipararse al de empresas como Mac Donals o Burguer King sobre sus ventas de hamburguesas. Seguramente deben producir un gran placer a los directivos porque representan beneficios, pero causan un gran malestar a los expertos en nutrición y dietética.
A mi me produce un sensación similar ver como se reduce el erotismo a una sola práctica y solamente se contabilizan los coitos, sin prestar la más mínima atención a técnicas igual o más placenteras.
Pero no este el único aspecto preocupante de este tipo de publicaciones. De la presentación de los datos parece deducirse la intención de establecer una competencia entre países para ver quien tiene más coitos y durante más tiempo. Parece uno de esos concursos de zampadores de alitas de pollo o salchichas de frankfurt.
En una palabra el informe Durex es una forma de promocionar el fast food erótico, en detrimento de elaborar experiencias más refinadas y creativas. Sustituye el estofado que puede estar cociendo durante horas y que requiere una lenta degustación, por un bocata rápido y poco elaborado.
domingo, 22 de abril de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario